Cuando se hace camino personal al andar…

En Noupertres, Gestió Social, hemos planteado el peregrinaje a Santiago de Compostela como la actividad central del Piso 27 en este verano 2015, pues consideramos que este Camino posee el valor de una herramienta terapéutica polivalente para nuestro grupo de adolescentes.

En primer lugar, esta actividad cumplirá una función puramente física: la de motivarnos, movernos y mantenernos en lucha contra nuestros propios límites físicos. ¿Seremos capaces de superar cada etapa? ¿En qué condiciones llegaremos al siguiente destino? ¿Nos aguantarán las fuerzas hasta Santiago?

camino al andarEn segundo lugar, hacer el Camino supone entrar contacto directo con unos espacios naturales, históricos, artísticos, étnicos… cuantitativamente y cualitativamente distintos de los habituales para nosotros.

Además este peregrinaje ha de servir para establecer una relación más cercana entre los miembros del grupo, que tendrán que aprender a relacionarse en un nivel más íntimo, ya que son 24 horas juntos, día tras día, en los que habrá momentos de compartir, de soledad, de risas… y en los que será necesario respetar el espacio y el ritmo vital de los demás.

¡Estos valores intrínsecos que presenta el Camino ya merecen un buen motivo para realizarlo!

Pero, aún hay más, en última instancia hacer el Camino de Santiago ofrece un espacio de reflexión sobre qué es cualquier camino y, sobre todo, y aquí es donde debemos llegar (tanto como a Santiago): cuál ha sido nuestro camino y cuál queremos que sea partir de ahora.