Día del trabajo, una reivindicación necesaria

El Día del Trabajo es una fecha conmemorativa de la que hemos olvidado el valor reivindicativo, aunque la lucha colectiva como clase trabajadora sigue siendo imprescindible, especialmente si hablamos de (des)empleo juvenil.

El informe Paro juvenil y pobreza, ¿un problema estructural?, realizado por el Observatorio Social de La Caixa apunta que el bajo nivel de estudios es el mayor obstáculo que encuentra la juventud menor de 30 años para acceder a un empleo.

En 2007 las tasas de empleo juvenil eran del 55,7%, similares a las de Alemania o Suecia. Sin embargo, en 2015 esta tasa se había reducido al 33,7%. Es lógico, por tanto, que el 79% de las personas entre 19 y 30 años en España tenga la impresión de que han sido excluidas de la vida económica y social a raíz de la crisis, como recoge el Eurobarómetro de 2016.

¿Qué supone para la juventud tener trabajo?

En nuestra sociedad, el trabajo es el atributo que distingue la infancia de la vida adulta. Asociado a la independencia económica, posibilita la salida de la casa paterna y el establecimiento de un nuevo hogar con o sin descendencia.

Más allá de la obtención de un salario, tener un trabajo conforma nuestra identidad como personas adultas, nos posiciona en la sociedad y nos aporta satisfacción personal y una relación con el mundo.

Es por esto que el trabajo es un derecho fundamental vinculado con la calidad de vida de las personas y, en el caso concreto de las jóvenes, es necesario detener el retraso en su incorporación (o retorno) al mercado laboral, más complejo cuanto menor es su nivel formativo.

La aportación de Noupertres

Por eso, en el Centro de Inserción formativo-laboral Noupertres trabajamos dos aspectos: motivación ante el estudio y capacitación sociolaboral. Desarrollamos itinerarios personalizados para cada persona con la finalidad de favorecer su acceso al mercado laboral.

Además de trabajar con las personas que buscan empleo, centramos nuestros esfuerzos en intervenir en la comunidad y trabajar codo con codo con el tejido empresarial que ha de generar oportunidades laborales.

Sabemos que la situación es difícil y que los progresos son lentos, pero somos optilistas: confiamos en nuestros jóvenes y en su capacidad de salir adelante, así como en la humanidad de las empresas que les den la oportunidad de demostrar su buen hacer